Michael
"Un día antes del viaje, recibí un correo electrónico informándome de que el trenecito que iba a recorrer la isla estaba fuera de servicio. En su lugar, viajamos en un autobús con aire acondicionado.
Al principio, el viaje fue un poco decepcionante. Ni un solo burro a la vista, ni nada más.
Bueno, para resumir... Al final, todo fue genial, incluso fantástico.
Pude fotografiar muchísimos burros: negros, grises y blancos.
Realmente asombroso.
La visita a la prisión también fue muy interesante.
En conclusión, un viaje maravilloso, entretenido y muy interesante.
Sin duda, lo repetiré alguna vez. Sin embargo, la próxima vez no haré una visita guiada, sino que alquilaré un jeep, un carrito de golf o algo similar.
Así podré decidir cuánto tiempo dedico a cada lugar."