


Bien organizado, excelente relación calidad-precio, cultural. Tiempo para disfrutar del Monasterio y mucho tiempo para explorar Simi. Una parada estupenda para nadar donde muchos pudieron saltar del barco directamente al mar. La tripulación fue profesional y amable. El barco estaba limpio. Comentarios informativos. Siempre nos sentimos seguros. El paisaje era incomparable.

Un paseo estupendo, la isla Simy es sublime. ¡Imprescindible!





