





Pasamos un día fantástico, aunque el mar estaba bastante agitado; se convirtió en una aventura. La comida estuvo genial. La isla de Giglio es mucho más interesante que la de Giannutri, pero aun así fue maravilloso nadar y explorarla.

Los lugares son espléndidos, las playas comparables a las de Cerdeña y los guías son amables y muy conocedores: aprendimos muchas anécdotas sobre la costa, tanto desde el punto de vista naturalista como histórico... PD: tan hermoso que entre el Giglio y Giannutri nos comprometimos.

Fue un hermoso viaje, un día para recordar.


Lugares maravillosos y muy divertidos.


Una experiencia fantástica, con un patrón experimentado que, basándose en el viento, eligió dónde parar para bucear, haciendo que la experiencia fuera lo más placentera posible. Un agradecimiento especial para él, quien, con infinita amabilidad y compasión, se equipó con un traje de neopreno y una botella y recuperó la GoPro que se había caído al fondo.





