Kris
"Como familia con cuatro hijos de 18, 12, 10 y 8 años, participamos en la actividad de barranquismo.
Enseguida nos dimos cuenta de que nuestros dos hijos menores no podrían seguir el ritmo de los mayores.
Los guías, con buen criterio, decidieron separarnos del grupo. Esto les quitó la presión de tener que rendir al máximo.
Pudieron disfrutar de la experiencia a su propio ritmo y ganar confianza, lo que hizo que ambos disfrutaran de los saltos, que fueron divertidos y desafiantes.
Además, no nos olvidaron de nosotros como padres; también tuvimos la oportunidad de hacer algún salto desafiante mientras nuestro guía, Pere, vigilaba a los niños.
Fue una experiencia excelente y, gracias a Pere, tenemos unas fotos estupendas para recordarla."