


Mis primos tuvieron 2 clases de 3h cada una. Aprendieron a ponerse de pie y bajar Fernando, pero en las 6h de clase no le subieron al telesilla en ningún momento, estuvieron todo el rato subiendo ellos mismos andando una colina, con lo que acabaron agotados y con ganas de acabar la clase cuanto antes. Una vez fuera de la clase, les subimos nosotros al telesilla y bajando con nosotros aprendieron bastante más que en la clase y por fin lo disfrutaron.
Muy muy recomendable, excelente trato y unos profesionales con los niños . Aprenden jugando . Gracias. Volveremos .
La semana empezó lenta para adaptarse a la temporada y, para el quinto día de clases, los niños ya recorrían toda la montaña por pistas rojas y también algunas negras. Las clases eran en español, lo cual puede ser una ventaja adicional.





