



Lo pasamos de maravilla; estuvimos una hora y media en la espectacular Laguna Azul, y los pequeños se divirtieron muchísimo en el tobogán del barco. Después, la furgoneta nos llevó a Gozo y tuvimos dos horas de tiempo libre. Todo estuvo muy bien organizado, sin esperas.
La tripulación fue muy profesional. ¡Les recomiendo el paseo en lancha rápida, fue divertidísimo! ¡La comida a bordo estaba muy rica!
En agosto, el momento es perfecto: la temperatura es agradable durante el viaje en barco y la isla de Comino está menos concurrida.





