

Nos gustó la experiencia, aunque en mi opinión personal tendrían que coger tantas personas como sitios tengan para sentarse, estuvimos todo el trayecto de pie, y hasta que no se fue un grupo a comer no pudimos sentarnos, pero claro luego ese grupo queda sin sentarse. No nos bañamos como describía la oferta, el porqué no lo sé porque no nos dieron ningún tipo de explicación. La idea de la aventura de comer en barco está guay pero no es lo que uno se imagina. Nos pusimos el bikini para nada. La comida es verdad que estaba muy buena, para mi gusto la bebida es escasa y más para el mes en el que estamos. Llame previamente de que iba a llevar una tarta, no le pusieron pega, pero claro no teníamos sitio para sentarnos y ps me bajé sin soplar ni comer la tarta 🤦🏾♀️
Experiencia agradable, profesionalidad de la recepción y del personal.
Fue increíble





