


Una experiencia estupenda para nuestro hijo pequeño.
Se suponía que nuestra hija tendría dos días de seis horas de clases en inglés. Cuando nos conocimos el primer día, se sorprendieron de que nuestra hija recibiera seis horas de clases, y todas en inglés, a pesar de que yo las había reservado. Pero no pasó nada. Tuvo dos días de clases con dos instructores diferentes, ¡y ni siquiera aprendió a girar! ¡Las clases podrían haber sido mucho mejores! ¡Pagó una fortuna por solo deslizarse un poco en una pista para principiantes!
En grupos bastante pequeños, nos gustó especialmente el profesor Nano. Hablaba muy bien inglés, era muy simpático y además fue muy amable al tomarle vídeos y fotos a nuestra hija. Esquiaba por primera vez y aprendió rapidísimo gracias a Nano.





