

Una experiencia fantástica, otra forma de ver las Cinque Terre desde el mar y admirar los paisajes desde una perspectiva diferente, con paradas de unas horas en los pueblos principales.
Una hermosa tarde de sábado: música, diversión, aperitivos al atardecer, personal amable y atento. Pero, sobre todo, las vistas y la belleza del lugar desde el mar son impagables. Lo recomiendo muchísimo... Nos gustó tanto que volveremos.
Vistas preciosas, tripulación muy amable y música estupenda.





