

Un viaje perfecto. Viajábamos con un niño de cuatro años y disfrutamos muchísimo de la experiencia. El personal fue genial, la parada para nadar fue excelente. Había muchos pasajeros en el mar, incluidos todos los niños. Se proporcionaron chalecos salvavidas. El capitán permitió que los niños tocaran la bocina y manejaran el timón. Lo recomiendo ampliamente. El precio es muy razonable.
¡Un crucero nocturno maravillosamente romántico al atardecer! Mientras el sol se ocultaba en el horizonte, la luna llena brillaba intensamente en tierra firme. ¡Puro romanticismo!
Un poco caro para lo que es...





