

Una tarde preciosa a bordo del barco. La amable tripulación nos dio explicaciones detalladas y nos sirvió bebidas y un licor en dos ocasiones. Paradas para nadar muy cómodas. El canal de Lim es impresionante.
Las oportunidades para nadar al final del fiordo son muy limitadas.
Tuvimos un día absolutamente maravilloso. Todo salió a la perfección. Hicimos la excursión con dos niños pequeños (de 2 y 4 años) y dos perros salchicha. El personal fue muy amable y atento siempre que necesitamos ayuda para subir y bajar a los niños y a los perros del barco. Los niños se lo pasaron en grande en la cueva pirata e incluso inventaron una pequeña búsqueda del tesoro. En la segunda parada, al final del fiordo, fuimos a nadar. Los niños y los perros se divirtieron muchísimo. Un momento especialmente memorable fueron las vistas desde la cubierta superior.





