

Disfruté muchísimo del viaje. Mucha información sobre la isla y mucha relajación.
Verdaderamente maravilloso
El barco era precioso y estaba impecable; teníamos mucho espacio para sentarnos al sol o a la sombra. Nadamos en cuatro lugares maravillosos. El agua estaba cristalina y templada. Se podía entrar directamente al agua desde el barco o incluso saltar desde la proa. Por desgracia, no vimos delfines, pero sí muchos peces preciosos, un agua de un azul increíble y un naufragio. ¡Sin duda volveríamos!





