

El catamarán era excelente: moderno, impecable y muy bien mantenido. La tripulación fue increíblemente amable y se esmeró con mis dos hijas, incluso dejándolas sentarse al timón y probar a manejarlo, algo que les encantó. El viaje en sí fue tranquilo, relajante y agradable, y el almuerzo a bordo estaba delicioso. El lugar de fondeo también era precioso, con aguas cristalinas y muchísimos peces para ver mientras nadábamos y practicábamos snorkel. La única decepción fue la pequeña playa junto al fondeadero, que lamentablemente estaba llena de basura y deslucía un poco un entorno por lo demás hermoso. Aparte de eso, fue una experiencia fantástica que disfrutamos muchísimo.
La bienvenida fue cálida, el servicio, el aperitivo y la comida excelentes. La travesía con el Mistral transcurrió sin contratiempos a pesar del fuerte oleaje, y la parada para nadar fue encantadora. Recomiendo esta excursión sin dudarlo.
Definitivamente sí, gran experiencia.





