

El viaje en barco desde Tropea a las Islas Eolias (Vulcano, Lipari y un paso por Stromboli) fue, en general, agradable. La relación calidad-precio fue buena. A bordo se ofrecían café, cruasanes y bebidas a precios razonables. Sin embargo, la parada en Vulcano duró solo unas dos horas. No fue tiempo suficiente para explorar la isla a fondo. Las playas de arena negra son típicas de las islas volcánicas y, sin duda, una cuestión de gustos; a nosotros nos resultaron poco atractivas. Recomendamos visitar los baños de azufre (aprox. 25 €), pero sin duda conviene darse una buena ducha después. Las zonas accesibles a pie no nos impresionaron tanto: aunque hay algunos cafés y restaurantes, la mayoría de las calles están pavimentadas. Sobre todo con el calor, faltaban sombra y asientos. La estancia en Lipari fue mucho más agradable. Allí tuvimos tiempo de sobra para pasear por el casco antiguo, disfrutar de un almuerzo tranquilo y tomar un café. Lo mejor del viaje fue el regreso, pasando por el volcán Stromboli, aún activo, cuya chimenea humeante es realmente impresionante. En resumen, una excursión de un día muy recomendable y con una buena relación calidad-precio. Sin embargo, quienes deseen explorar la isla de Vulcano con más detalle deberían planificar una visita aparte.
Personal amable, navegación segura, islas preciosas
Un maravilloso viaje corto para conocer y descubrir algunas de las Islas Eolias.





