

Fue genial poder zambullirse en el agua cristalina, y la comida también estaba buena.
Fue muy agradable y variado en cuanto a las paradas 😊
Fue increíble. El transporte estaba incluido; nos recogieron en el hotel y nos llevaron de vuelta. La isla de Pserimos era magnífica, como de postal. Hicimos una barbacoa allí, que estaba deliciosa. Lo más mágico fue ver a los delfines: un sueño hecho realidad. Kalymnos era el pueblo perfecto; comimos helado. El agua en Plati era turquesa, y la gente podía nadar saltando desde el barco. Lo recomiendo muchísimo.





