

Una experiencia en solitario sin guía, una moto acuática de alto rendimiento y música a todo volumen: ¡es una pasada!
La actividad nos pareció bastante segura. Aun así, no habría estado de más que nos hubieran explicado unas pautas básicas de seguridad antes de comenzar. Los equipos de protección individual (EPI) y el resto del material se encontraban en buen estado y transmitían confianza.
El equipo es muy amable. En cuanto a nosotros, nuestros dos capitanes nos atendieron de maravilla en el Crazy Sofa. Lo pasamos genial. ¡Y gracias por las fotos!





