

Tienen motos acuáticas muy buenas y potentes. Lo único malo es que, debido a las regulaciones, hay que esperar bastante (entre 5 y 10 minutos) para poder disfrutar del paseo.
Muy relajados y serviciales, el agua estaba cristalina y fue una maravilla estar en el agua. Las fotos no reflejan del todo la realidad (yo me imaginaba más bien cuevas...), pero aun así es precioso. Alquilamos dos kayaks dobles.
¡Vistas preciosas!





