

Eran dos mares, dos colores de agua. En cada mar se detuvo para nadar. Además, visitó todas las cuevas.
Una experiencia maravillosa con Marco, el barquero. También fue un excelente guía durante la visita a la cueva. Fue un verdadero placer. ¡Hasta la próxima! Fabrizio y Rosetta
Excelente relación calidad-precio, patrón conocedor, amable y servicial.





