

Durante la excursión, disfrutamos de paisajes impresionantes, desde las rocas dolomíticas con vistas al mar hasta las aguas de colores deslumbrantes y las numerosas y variadas cuevas de la isla. Nadamos en una de las cuevas y nos dimos un segundo chapuzón en una cala tranquila. Walter, el capitán del barco, nos cautivó contándonos los secretos de cada cueva y ofreciéndonos consejos adicionales para visitar la isla. ¡Muy recomendable!
Esto te permite hacer un recorrido completo por la isla, viendo la magnífica zona montañosa, además de las cuevas y tres paradas para nadar; puedes elegir quedarte al sol o a la sombra.
El paseo en barco fue precioso y el recorrido por las cuevas, impresionante. La duración fue perfecta y las paradas para nadar, excelentes. Sin embargo, habíamos reservado la excursión de la tarde en inglés y nos pidieron que la cambiáramos por la de la mañana porque no había suficientes participantes. Antes de aceptar el cambio, pregunté específicamente por chat en qué idioma sería la excursión de la mañana, ya que no hablamos italiano. Desafortunadamente, nunca recibí respuesta. Al llegar, descubrimos que toda la excursión se realizaba en italiano. Un pasajero muy amable nos tradujo algunas partes al español, y le estamos muy agradecidos, pero aun así nos perdimos la mayor parte de las explicaciones y no pudimos interactuar con el resto del grupo ni entender completamente al guía. Lo que más nos decepcionó no fue que la excursión fuera en italiano, sino que preguntamos por el idioma antes de aceptar el cambio de horario y nunca recibimos respuesta. Si lo hubiéramos sabido con antelación, habríamos podido decidir si el cambio nos convenía. El paisaje, las paradas para nadar y el paseo en barco fueron fantásticos, pero una visita guiada pierde gran parte de su valor cuando no se entiende lo que se explica.





