

La gente es muy amable y acogedora. Las paradas para nadar y bucear están muy bien elegidas y se pueden ver muchísimos peces. El paseo en barco bordea los acantilados y las vistas son espectaculares. La comida fue excelente (primer plato, segundo plato, fruta, café, pastel y digestivo). La higiene es primordial. Nos encantaría volver el año que viene.
Fue increíble, los lugares que vimos, el barco, el almuerzo y también el equipo, una gran experiencia, definitivamente lo recomendaré ❤️
Excelente personal, con menos gente todo es más bonito y relajante.





