

Un precioso paseo en barco con paradas para nadar en fondos rocosos y arenosos, rodeado de peces. Un refrigerio de bienvenida y un capitán amable.
Fue un viaje maravilloso, a pesar de que el tiempo estaba nublado y no pudimos ver la puesta de sol, pero el capitán logró convertir el viaje en una experiencia preciosa.
En realidad le daría 4.5 estrellas. Lo mejor el patrón, David. Muy amable, y competente manejando el catamarán. Hicimos un par de fondeos bonitos. En el primero, una playa negra, no había ningún barco. Había refrescos, litronas y algo de picar. Lo mejorable... si te gusta navegar a vela bien, el crujido de las velas y el sonido de la brisa del mar está muy bien. Si quieres ir a más puntos interesantes en la costa norte de Menorca (en los que yo estuve hace unos años en una excursión similar) hay que ir en una embarcación más rápida y a motor todo el rato. Aún así recomiendo la experiencia.





