

El paseo en barco en sí estuvo bastante bien. ¿Por qué? Cinco horas sentado en una especie de banco mecedor, con una parada de hora y media en Positano (que, por cierto, era mucho más bonito que Amalfi) y otras dos horas para gastarte hasta el último céntimo en restaurantes y tiendas; en resumen, un auténtico tour de compras. Ni romántico ni especialmente agradable, sino increíblemente agotador. No se recomienda con temperaturas superiores a 28 grados Celsius (82 grados Fahrenheit): todo cuesta arriba con un montón de románticos en plena locura compradora, sufriendo deshidratación. Piensa bien si merece la pena dedicarle un día de tus vacaciones.
Un día genial. El chico que siempre pedía entradas lo hizo aún más divertido 🏖️
En realidad se trata de un ferry que te permite acceder a Positano y a Amalfi desde el mar para poder admirar toda su belleza Es muy cómodo porque ya tienes lis tickets de ida y vuelta y los horarios Muy recomendable





