

Una pareja de instructores de esquí con amplia experiencia, gran empatía y paciencia se asegura de que ningún niño quede excluido. Si un niño se siente inseguro, lo acompañan en sus esquís y le brindan apoyo.
Todo estaba preparado y encajó perfectamente.
Los niños han aprendido mucho en poco tiempo. Los entrenadores son competentes.





