

Arriba
La ruta fue más corta de lo que esperaba según el folleto (solo fuimos a los acuarios, rodeamos la isla de Figorolo y volvimos). El barco tuvo problemas con el motor y durante 1,5 horas hizo señales muy fuertes. La señora que, según entendí, debía ser nuestra guía para hablar de los delfines, solo dijo dos frases en inglés y luego charló únicamente en italiano con una familia italiana. Al menos vimos algunos delfines durante un rato.
¡Lo pasamos genial! Un viaje realmente estupendo.





