

Es sencillamente magnífico. Tras un viaje de dos horas desde Vieste a bordo de un barco con una tripulación estupenda, se llega a las Islas Tremiti, que parecen surgir de la nada. Allí se embarca en una lancha más pequeña con un patrón que lleva al visitante a recorrer las islas, ofreciendo explicaciones claras y guiándolo a través de cuevas. Después, se disfruta de un baño en aguas cristalinas, entre los peces y sobre la estatua sumergida. Posteriormente, se dispone de tiempo libre para visitar San Nicolás o volver a nadar. Un día de 10 horas de puro placer.
Experiencia única, buena organización en el ferry.
Una experiencia muy agradable, el baño en la isla de Capraia fue maravilloso y también la playa de Arenas en San Domino.





