

¡Una excursión familiar muy agradable! Recomiendo encarecidamente este alojamiento. El propietario fue muy amable.
Una bienvenida muy cálida. Buenas explicaciones sobre cómo se desarrollaría el día.
Scandola es sencillamente sublime. Explorarla a tu propio ritmo, alternando entre nadar y navegar a tu antojo, es pura libertad: ¡un auténtico paraíso! Los barcos son fáciles de manejar y la tripulación es apasionada y conoce la reserva a la perfección (sus indicaciones son invaluables). ¡Muchas gracias a ellos! Y recomiendo encarecidamente la tabla de embutidos con bebida, que viene en una nevera portátil y le da un toque gourmet a esta experiencia mágica.





