

Fue muy bonito, especialmente la Gruta Azul.
Personal muy amable. Sin duda, vale la pena visitar Cres. La comida estaba bien. Sin embargo, había mucha gente en la zona de baño. La cueva es bonita, aunque no muy espectacular. Lamentablemente, no vimos delfines. Hay música a bordo, lo que crea un ambiente muy acogedor.
Personalmente, yo elegiría un barco más pequeño que haga más paradas.





