

¡Para nada divertido! La idea era explorar la playa de Saint Georges, y nos dijeron que la policía lo había prohibido. Cinco minutos después, llegaron tres barcos y sus pasajeros desembarcaron sin ningún problema... ¿A quién pretenden engañar?
Un día simplemente emocionante con una tripulación y compañeros de viaje muy amables. Muy recomendable.
Un paseo estupendo, la isla Simy es sublime. ¡Imprescindible!





