

Mis hijas quedaron muy satisfechas con la disponibilidad, el cuidado, la atención y la ayuda que les brindó el instructor Marcos. Además, como ya tenían algo de experiencia en esquí, su guía les ayudó a conocer mejor la montaña y a sentirse más seguras para seguir disfrutando del deporte.
Fácil de encontrar en Borgata, enseñanza bastante relajada (un poco más como guiar con un instructor, pero luego comentarios más específicos con otro), agradable y segura.
A nuestro hijo de 12 años (que habla inglés) le encantaron sus lecciones: lo motivaron a mejorar y fueron divertidas.





