

Tommaso fue fantástico: nos regaló sonrisas, entusiasmo y energía en cada minuto de cada clase. Una persona realmente genial. Logró que un niño de 4 años, reticente, quisiera más y más, y que nuestro hijo de 7 años pasara de ser un principiante absoluto a esquiar en nieve negra helada al quinto día. Nuestros hijos disfrutaron cada minuto y están deseando volver a esquiar. Gracias.
Tommaso fue un excelente instructor de esquí que adaptó las clases a la perfección al grupo. Era seguro y atento con toda la familia, y rápido y emocionante cuando solo estaban los chicos. Sus consejos eran claros, observadores y realmente útiles. Un gran entrenador.
No teníamos ninguna experiencia en esquí y después de un par de horas conseguimos descender por nuestros propios medios gracias a la calidad de la clase.





