

Nos lo pasamos genial. Era la primera clase de nuestro hijo de 3 años y 4 meses. Es desconfiado de los recién llegados y no está abierto a cosas nuevas. Así que no aprende fácilmente. Descubrimos que nuestra profesora, Ambra, se ganó su confianza y convirtió las clases en un juego. Después de dos clases, nuestro hijo ya era capaz de subirse a los esquís y bajar la nieve con la máquina quitanieves. Si hubiéramos podido quedarnos unos días más, sin duda habríamos continuado con las clases.
Nicola fue increíble. Muy paciente. Realmente entendió los diferentes niveles de nuestro grupo y se esforzó para que todos mejoráramos. ¡Y lo hicimos! ¡Súper! ¡Nos encantó la clase!
Tomé una clase privada de una hora con Mattia. Hacía más de 25 años que no esquiaba. Tras una hora de consejos y clases, bajaba la pista sin dificultad y con un movimiento y ritmo satisfactorios. Mattia fue muy bueno corrigiéndome y dándome los consejos adecuados. ¡Lo recomiendo encarecidamente a todos! ¡Nos vemos pronto en Santa Caterina!





