

































Una experiencia maravillosa, profesionales y amables.

Un viaje precioso, una tripulación excelente. Por desgracia, no vimos delfines, pero sí que nadamos tres veces en lugares fantásticos. ¡Una experiencia realmente magnífica!

Una parada para nadar en Giannutri y la isla de Giglio fue una experiencia maravillosa que no nos podíamos perder. La tripulación fue extremadamente amable y organizada, y la comida estaba deliciosa. Incluso había un cantante que amenizó el almuerzo. Además, de regreso, había mucho viento, y mi pareja, que estaba asustada, fue prácticamente consolada por una chica (tatuada) de la tripulación, de una manera muy amable y tranquilizadora. ¡Chapeau! 🫡👏👏👏


Un viaje bien organizado, con el tiempo justo para visitar Giglio Castello y luego darse un chapuzón en Giannutri.


Estábamos encantados 🤩. Un precioso paseo en barco, muy recomendable.


Una parada para nadar en Giannutri y la isla de Giglio fue una experiencia maravillosa que no nos podíamos perder. La tripulación fue extremadamente amable y organizada, y la comida estaba deliciosa. Incluso había un cantante que amenizó el almuerzo. Además, de regreso, había mucho viento, y mi pareja, que estaba asustada, fue prácticamente consolada por una chica (tatuada) de la tripulación, de una manera muy amable y tranquilizadora. ¡Chapeau! 🫡👏👏👏


El barco es muy cómodo, tanto para navegar como para nadar durante las paradas programadas. El capitán fue muy amable y generoso con la información sobre la isla. Hicimos un recorrido completo por la isla, que sorprende por su belleza.


¡Una experiencia maravillosa! Reservamos una excursión en barco con Leo para celebrar la despedida de soltera de una amiga, y no podríamos haber elegido mejor. Nos llevó a lugares preciosos, como Cala Violina, donde disfrutamos de una puesta de sol inolvidable sobre el mar. Desde el principio, Leo demostró ser extremadamente amable, atento y discreto, capaz de hacernos sentir cómodas y de convertir la experiencia en algo agradable y relajante. Durante el viaje, una de nuestras amigas se sintió un poco incómoda, y él manejó la situación con gran sensibilidad, atención y cariño. Más allá de la belleza del viaje, lo que realmente marcó la diferencia fue su humanidad: fue exquisito, profesional y acogedor. Recomendamos encarecidamente esta experiencia a cualquiera que quiera pasar unas horas especiales en el mar, en compañía de alguien que ama su trabajo y sabe cómo hacer que los clientes se sientan bienvenidos. ¡Gracias de nuevo, Leo!





